Sobre mí

Acompañamiento emocional con calidez, rigor y humanidad

Escuchar, comprender y sanar desde un espacio seguro.

Soy psicóloga colegiada y habilitada como psicóloga general sanitaria, con una profunda vocación por acompañar a las personas en sus procesos de crecimiento, duelo y bienestar emocional.

Desde muy pequeña supe que mi camino estaría ligado a las personas y su comportamiento. Nací en Pontevedra, un 8 de julio caluroso, hija de un médico y de una mujer valiente que me enseñó a confiar en mí misma y a luchar por mis metas. De mi padre heredé la sensibilidad hacia el sufrimiento humano y el valor de cuidar a los demás; de mi madre, la fortaleza y la fe en que todo es posible con esfuerzo y esperanza.

Durante mi adolescencia aprendí el valor de la amistad y la importancia de rodearse de un entorno que te sostenga en los momentos de vulnerabilidad. Con el tiempo descubrí que esas vivencias me habían preparado para entender mejor el dolor, la alegría y la resiliencia de las personas.

Mi pasión por conocer otras realidades me llevó a estudiar Psicología en Salamanca, una etapa de autodescubrimiento que marcó mi vida. Posteriormente, en Cambridge y Londres, cursé el Máster en Salud Mental y Bienestar (Mental Health and Wellbeing), especializándome en el trabajo con personas que padecen trastornos mentales graves.

Una de mis experiencias más enriquecedoras fue mi voluntariado en el departamento de Salud Mental del Hospital de Mombasa (Kenia), donde aprendí sobre diversidad, humanidad y empatía en su forma más pura. Más tarde, en el Reino Unido, trabajé de forma altruista ofreciendo apoyo emocional a personas inmigrantes y en riesgo de exclusión social, reforzando mi compromiso con la ayuda y la justicia social.

Alejandra
Flor con su raiz

La vida me llevó también a vivir una experiencia personal transformadora con la enfermedad oncológica de mi padre, que me impulsó a especializarme en Psicooncología y Cuidados Paliativos en la Universidad Complutense de Madrid.

Desde entonces, acompaño a pacientes oncológicos y a sus familias en sus procesos emocionales, una labor que me enseña cada día el valor de la vida, la aceptación y la gratitud.

Además, me he formado en duelo (proceso M.A.R.), terapia familiar y terapias de tercera generación, como EMDR, profundizando en el abordaje del trauma, el apego y la neurociencia. Actualmente, combino mi trabajo en el ámbito hospitalario con mi consulta

privada, donde ofrezco un espacio cálido, respetuoso y seguro para que cada persona pueda explorar sus emociones, sanar sus heridas y reencontrarse con su bienestar. Creo firmemente en la fuerza de la escucha, la empatía y el respeto como pilares fundamentales de cualquier proceso terapéutico.

Ilustración: dos figuras de garabato, una caótica y otra sonriente, dándose la mano.
Quiero empezar mi proceso